Los Impuestos (en malas palabras)

Mis últimas publicaciones fueron enfocadas a las finanzas. Hoy quiero escribir sobre los impuestos y uno no puede hablar de impuestos sin decir alguna que otra grosería. Un puñetas cualquiera que tenga cualquier tipo de ingreso se verá en la penosa necesidad de pagar ISR. Dado que se llama impuesto sobre la renta en realidad al gobierno le vale madres que no rentes nada, igual te toca pagar perro. Cada año el gobierno publica una tabla donde dice cual es tu cuota fija y el porcentaje sobre el excedente del limite inferior que tienes que pagar. Esa puta tabla se publica cada año así que hay que estar pendiente. Los chingones pagamos mas de 7,000 pesos de cuota fija y 30 (o mas) por ciento sobre el limite inferior de la tablita.

Eso significa que por cada godín que gana mas de 38,000 varos (antes de impuestos) el gobierno se clava de entrada 7,000 de esos 38,000. Que harías tú con esos siete? luego… andas uno ahí con sus 31,000 que te quedaron después de pagar el ISR y se te ocurre comprar cualquier pendejada por la cual el gobierno te cobra el IVA (16% del costo de cualquier idiotez). entonces te compras algo de 1,000 varos porque despues de andar de godín todos los días sientes que mereces abundancia. La tienda donde compres tu pendejadita tiene que pagar ese 16% extra al gobierno y como no pueden asumir ese 16% de la utilidad que les deja ese producto. Lógicamente el negocio dice “ni pedo, que lo paguen ellos”. De mi producto que compré que cuesta 1,000 varitos, la tienda me cobra $160 pesitos extra que se los vamos a pasar directo al gobierno.

Total a un ciudadano cualquiera ya lo ensartaron con el ISR y luego con el IVA en cada compra… ni pedo… (SACOrrer que va a llover). Pero ahí viene otro putazo que no te esperabas… también, hay que pagar una madre que se llama IEPS cada vez que compras alimentos no básicos, bebidas alcohólicas, bebidas saborizadas, puros y otros tabacos, tabaco en general, gasolina, diesel y combustibles no fósiles. De que te chingan te chingan… en cuanto al impuesto IEPS los porcentajes son variables de 1% a 120% dependiendo del producto.

Yo lo veo así, me chingaste mi sueldo antes de que llegara a mi cuenta de banco, no contento fuiste y obligaste a los negocios que me proveen servicios a que me cobren más por cada cosa que compro y aparte cada que voy y compro gasolina para ir a mi trabajo (por el cual me chingas en cada cheque) me haces pagar el IEPS….

Como decía mi tío… “mijo: esta bien que chingue, pero a su madre… respetela no chingue”

7 pasitos de bebé para alcanzar la prosperidad: Paso 2

2. Paga todas tus deudas (sin contar tu hipoteca) utilizando la bola de nieve de las deudas.

Ya tienes tu fondo de emergencia. Felicidades!! Ahora vamos directo a la parte buena del programa, es hora de eliminar deudas de forma sistemática.

La forma más fácil y efectiva de hacerlo es utilizando una estrategia que se llama “bola de nieve de deudas”.

Tenemos que hacer una lista de todas nuestras deudas y ordenarlas de la más pequeña hasta la más grande.

Ya que tenemos la lista, vamos a pagar el mínimo en todas las deudas excepto en la más pequeña. La deuda que está hasta arriba en la lista es la que vamos a atacar con venganza y odio. Como si fueras el “punisher” de las deudas. Nos vamos a enfocar en aniquilar esa deuda lo más pronto posible. Es hora de ponernos creativos y buscar formas de generar más dinero. Si puedes tomar horas extra en el trabajo, conseguir un segundo trabajo, vender todo lo que tengas a la vista en tu casa, que tus hijos teman que los vendas a ellos también.

Cuando pagues esa primera deuda, la eliminamos de la lista y seguimos a atacar la siguiente en la lista y ahora tienes un poco de dinero extra del pago que hacías a la anterior.

¿Porque no pagar primero la deuda cuyo interés es más alto? La respuesta es que aunque eso tiene sentido matemáticamente, no estamos tratando de resolver un problema matemático.

Nuestro problema es de comportamiento. Nuestro comportamiento nos llevo a una vida de deudas, entonces es nuestro comportamiento lo que tenemos que corregir. Dave Ramsey en su experiencia ayudando y aconsejando a la gente se dio cuenta que utilizar la técnica de la bola de nieve ayuda a qué nos mantengamos motivados, al ver qué comenzamos a acumular pequeñas victorias una tras otra. Veinticinco años después de que Dave comenzó a sugerir el método de la bola de nieve, las universidades an comenzado a realizar estudios que llegan a la misma conclusión; Las personas que comienzan un plan de pago de deuda eliminando las deudas más pequeñas primero, tienen una mayor probabilidad de seguir el plan hasta pagar todas las deudas.

Ánimo! Vamos un paso a la vez. Mucha gente ha utilizado este plan y les ha funcionado. Tu también puedes!

Venga máquina! a mueeeeerte!

https://www.daveramsey.com/dave-ramsey-7-baby-steps

Los 7 pasitos de bebé para alcanzar bienestar: Paso 1

Dave Ramsey tiene una fórmula de 7 pasos para alcanzar el bienestar financiero. Más de 6 millones de personas han seguido la fórmula de Dave, ellos ahora tienen una vida libre de deudas y están en camino a alcanzar verdadera prosperidad.

Los pasos son los siguientes:

  1. Ahorra $1,000 USD como fondo de emergencia.

Claro que sí no vives en Estados Unidos de América, eso hace más complicado reunir esa cantidad dependiendo de tu sueldo. Para mí una forma de traducir este paso a la realidad de los países menos desarrollados y con un costo de vida mucho menor al de USA es reunir suficiente dinero como para hacer frente a un evento imprevisto como una reparación de auto o una emergencia médica menor (consulta médica más medicinas).

La idea es tener suficiente dinero en efectivo para hacer frente a este tipo de imprevistos sin tener que regresar a pedir dinero a una tarjeta de crédito u otra forma de deuda. Debido a que el primer objetivo es no adquirir más deuda. No, ni poquita. Nada. Olvídalo!

Mi esposa y yo tomamos la decisión de mantener un fondo de emergencia de $5,000 MXN (pesos mexicanos). Hasta ahora nos ha servido y desde el día que decidimos comenzar el plan de Dave Ramsey, ninguno de los dos hemos vuelto a usar nuestras tarjetas de crédito.

Así que si estás listo para buscar el bienestar y salir de deudas. Es hora de hacer un presupuesto para decirle a tu dinero a dónde se tiene que ir. Tómate el tiempo de listar tus gastos básicos: casa, comida, servicios, transporte…

Una vez que destinas la cantidad necesaria de tu sueldo para cubrir tus necesidades básicas, es hora de ver qué otros gastos tienes y analizar que es los que se puede recortar para reunir el fondo de emergencia básico lo más rápido posible.

Así que es hora de olvidar planes de vacaciones, no vas a entrar a restaurantes a menos que sea el restaurante en el que trabajas.

https://www.daveramsey.com/dave-ramsey-7-baby-steps

Tengo amigos raros

Hace no mucho tiempo, para mí lo normal era tener una tarjeta de crédito para comprar cualquier cosa… Siempre y cuando pudiera hacer el PPNGI (Pago Para “No Generar Intereses”), todo estaba bien. Era normal tener de 3 a 4 compras hechas a meses “sin intereses”, generar muchos puntos Bancomer y gastar ese “dinero gratis” en el Seven Eleven. En algún momento llegué a decir algo así como: “es a meses sin intereses, casi gratis”. Cualquier emergencia era financiada con la tarjeta de crédito. Y así era mi vida normal…

Pero esta historia no se trata de mí, se trata de dos amigos míos que de acuerdo las ideas que tenía yo antes, son raros.

Mis amigos son raros porque ambos tienen 33 años de edad y uno de ellos terminó de pagar su casa a los 32 años y el otro está próximo a terminar de pagar su casa en los próximos años.

Mis amigos son raros porque ambos están siempre atentos a su dinero. Los dos saben a dónde se va cada peso de su sueldo. A veces bromeamos con que uno de ellos no puede dormir cuando le sobra o le falta un peso en el corte del mes.

Mis amigos son raros porque su vida no gira alrededor de cuánto dinero les queda al final de cada quincena. No están esperando a que corte la tarjeta para poder usarla de nuevo.

Mis amigos son raros. Yo quiero ser como ellos. Para ser como ellos tendría que comportarme como lo hacen ellos. Poner atención a mi dinero, usar efectivo, planear los gastos de cada mes y hacer lo posible para abonar al capital de las deudas que tengo para pagarlas lo más rápido posible.

Gracias a mis amigos y otros factores he dejado de usar mi tarjeta de crédito desde hace tres meses. Ya ni se dónde está (no recuerdo donde la escondí). Pronto terminaré de pagarla y la cancelaré.

Gracias a mis amigos raros y otros amigos un poco menos raros; entre todos nos ayudamos a mantenernos en curso cumpliendo nuestras metas de finanzas personales.

Si cada mes te das cuenta que te queda demasiada quincena al final del dinero, eres normal. Tal vez sea hora de ser raro.

“Debt is dumb, Cash is King”- Dave Ramsey

8 de Septiembre- Narigua

Narigua

 En lo personal, yo no sabía mucho sobre petrograbados…  había visto algunos hace mucho y solo habían llegado a ser una memoria distante. La curiosidad por saber un poco más sobre los antiguos habitantes de los desiertos del sur de Coahuila me llevó a comprender que esas civilizaciones no dejaron muchos indicios de su paso por el desierto. Siendo ese solo hecho una proeza ejemplar en si misma; habitaron el desierto por varios miles de años. En contraste, nuestra cultura en solo 500 años ha dejado un sinfín de cicatrices en las montañas, construcciones por todas partes y basura contaminante en cada rincón al que hemos llegado.

En fin, los antiguos no nos dejaron edificios, ni minas, solo nos quedaron, herramientas líticas (hechas de piedra), paredes de roca pintadas en tonos rojos, cuevas llenas de restos de sus difuntos donde los llevaban para comenzar su último viaje. A demás de eso, nos dejaron figuras talladas en rocas. Gracias a eso; hoy les puedo platicar sobre Narigua (o Narihua). Este lugar se encuentra cerca del municipio General Cepeda, en el ejido Narigua. La mayor concentración de petrograbados se encuentran en la ladera sur de un cerro, muy cerca de un arroyo que logró abrirse paso a través de la sierra.

Al escribir sobre esto, lo hago sabiendo que no hay palabras para describir lo que se siente ir a esta ladera y ver cientos de figuras grabadas en la mayoría de las rocas de esa parte de la montaña. Solo hay que subir un poco, con cuidado de no espinarse. Ya saben, todas las plantas de por acá se defienden y no hay forma de no llevarse unas espinas de recuerdo.

Al llegar al punto indicado en el mapa, encontramos las instalaciones preparadas por el INAH para recibir visitantes y así también ayudar a que los habitantes del ejido cuiden de la zona arqueológica.

Hay unas cuantas techumbres con bancas, mesas y asadores. También hay baños bien acondicionados. Solo hace falta un poquito más de infraestructura para llevar agua más fácilmente ya que ahora les es difícil a los ejidatarios mantener un suministro estable.

Nos dirigimos a la parte más al oriente y comenzamos a ver y tomar fotos de los petrograbados, subimos por la montaña con cuidado encontrando cada vez más figuras de múltiples diseños y temas. Algunos parecen insecto, otros son círculos concéntricos hay unas cuantas líneas ondulantes que son simétricamente opuestas… Hay algunos puntos desde los cuales pareciera que debían ser apreciados los dibujos, se ve como si estuvieran todos orientados hacía el lugar donde estas parado observando. Al subir cada vez mas alto, se logra ver el valle completo… supongo así debieron apreciarlo hace 8,000 años cuando ya se comenzaban a hacer los primeros dibujos en las rocas.

479 palabras… Mejor les dejo las fotografías. ¡Lleven efectivo! La tarifa es de $25 pesos por persona 😊

Reporte de Carrera Maratón LALA 2019

Cuando vi la convocatoria en por ahí de Noviembre de 2018 tenía mucha ilusión de correrla, pensé que tendría todo diciembre y enero para recuperarme del 50k Mariposas y complementar con varios entrenamientos de calle… Las circunstancias de la vida y mi falta de disciplina culminaron en que no tenía nada de preparación para esta carrera. Solo tenía las ganas de correr, buena salud y toda la ilusión de correr en mi desierto. Recorrer las calles de Gómez, Lerdo y Torreón, como si nunca me hubiera ido…

El 2 de noviembre compré mi Bib (El número para competir en la carrera), desde ese día no dejé de pensar en la carrera y conforme se acercaba la fecha, a lamentarme porque no estaba entrenando como debía. De pronto ya era viernes y el domingo ya era la carrera. Pasaron muchas cosas durante 2018 y ahora tenemos 5 perros y 7 gatos que cuidar. Decidimos irnos el sábado a medio día para llegar a torreón por la tarde directo a recoger el kit y el número (así podríamos dejar a los animalitos bien comidos y todo limpio).

La carretera a torreón es algo aburrida pero gracias a eso se puede ir bastante rápido… Normalmente hago 5 horas para ahorrar combustible manteniendo la camioneta a 2500 revoluciones por minuto y solo gasto un cuarto de tanque, esta vez tenía miedo no de no llega a tiempo para recoger el kit así que solo hicimos 4 horas y me gasté medio tanque. Ya cuando estábamos a una hora comencé a cantar mi versión personalizada de la canción “Yo ya me voy a morir a los desiertos”. Algo así:”…nomas de pensar que tengo un maratón pendiente, nomas que me acuerdo, me dan ganas de llorar… Yo ya me voy a morir a los desiertos me voy dirigido….”. Pero no morí! pura pinchi publicidad me hago.

Recogimos el kit bastante rápido, a las 6 de la tarde ya no había tanta gente como el año pasado que fuimos a medio día. Compré mis geles para recarga de glucosa durante la carrera y nos fuimos a descansar.

En la noche estuvimos con mi filia apapachando a JayJay el perrito más viejo de la familia. Como a las 9 intenté irme a dormir y quedamos en que a las 5 nos levantábamos para irnos al arranque del maratón.

A las 5 nos levantamos y para las 6 íbamos en camino y la verdad es que ya era tarde, me extravié un poco porque para esa hora ya estaban cerrando muchas calles y nos tocó rodear. Al estacionarnos ya faltaban solo 15 minutos para el arranque así que me despedí y me fui corriendo. Del lado que llegue a la valla no había acceso a la zona de corredores y un compañero que estaba en la misma situación me dijo: “hay que dar la vuelta por el frente” y nos fuimos los dos medio corriendo medio trotando y antes de llegar al acceso anunciaron el arranque, 5…4…3…2…1… y comenzaron a correr los del frente. Y yo comencé a caminar porque 5800 corredores no se mueven tan rápido como uno creé. Me iba acercando a la línea de salida y recordé que no había preparado mi reloj así que lo puse a buscar señal de GPS antes de llegar a la línea de salida, el reloj estaba listo, apreté un botón y comencé a trotar lento mientras buscaba a mi familia. No logré verlos… Me sentí mal por eso pero tenía que concentrarme.

Y ya iba yo corriendo por Gómez, ciudad industrial… Algunas personas se despertaron temprano y salieron a ver a los corredores, para alentarlos y para ver a los que se disfrazan cada año de algo; un payaso de rodeo, unos vaqueros, un Batman, Huazon y un Superman. Trataba de mantener un ritmo lento (porque no había entrenado) al kilómetro reconocí a una compañera de la escuela y me pegué con su grupo de tres personas un par de kilómetros, después nos separamos. De pronto ya habían pasado 10 kilómetros, iba muy emocionado agradeciendo las porras y gritándole a la gente que nos animaba “ustedes son el maratón!” Así que ya casi al dar la vuelta en Lerdo ahí estaba el señor que saca su tanque de gas para darle con tubo para animarnos, está vez lo acompañaban unos niños disfrazados de tanque de gas… Supongo que eran sus nietos.

De regreso, esta vez sí tome vaselina para evitar las rosaduras (si funcionó). Antes de salir de Gómez rumbo al puente plateado se cumplen 15k y un señor festeja a mis espaldas con unos gritos. Yo me volteo y me detengo, le pregunto que como esta y el muy contento me dice que muy bien, que ha cumplido su meta de correr 15 kilómetros a su paso y sin parar. Le sonrío, lo felicito y le ofrezco un chocolate que me encontré tirado unos segundos antes de que escucharlo. El lo agarro sin pensarlo y me animó a seguir. Ya casi al llegar al monumento de la toma de torreón, el que marca el lugar desde donde Francisco Villa y sus dorados hicieron, alarde de la precisión de su artilleros, justo allí una muchacha que corría a un lado mio se emociona y me pregunta si ese ya es el puente planteado. Le confirmo y rápidamente me platica que ella es de la ciudad de México y siempre había querido correr el maratón LALA y nunca se imaginó que algún día estaría cruzando el puente de Gómez a Torreón. Al otro lado del puente, de la piedad Michoacán, vivía Gilberto el valiente… A no, eso es una canción.

Al terminar de cruzar el Río Nazas ahí estaba mi familia esperándome como habíamos acordado. Me dio un gusto enorme encontrarlos ahí. Me detuve a abrazarlos, a mi papá, a mi esposa y a mi hermanita. Arranqué de nuevo y al dar vuelta a una curva alguien gritó “vamos Uriel!” Volteé a buscarlo y encontré una cara conocida y le agradecí. Ahora me concentré más en ir lento porque me sentía bien pero no quería fatigarme, todavía faltaba mucho. Dulce y Buck (un perrito carismático) me seguían en la bicicleta y fuimos platicando un poco… Luego, sucedió lo que más he temido en los años que llevo corriendo en carreras… Me dieron ganas de hacer popó… Nooooo… Mantuve la calma y pensé que solo tenía que llegar a un baño como todos lo han hecho alguna vez. Unas señoras estaba ofreciendo cachitos de papel de baño y vaselina esta vez no tomé vaselina, solo un poco de papel de una señora, pero me conozco así que tome otro pedazo de otra muchacha más adelante. Así iba buscando un baño portable en cada curva, detrás de cada grupo de gente… Creo que corrí dos kilómetros con mis papelitos en la mano hasta que por fin después del kilómetro 21 encontré un baño. No está chido… Lo tuve que limpiar antes de hacer lo que tenía que hacer, sacrificando un poco de mi papel de baño (que no me sobraba). Al final todo salió bien y solo tuve que estar deteniendo la puerta porque la gente llega jalandole a madres y el primer cabrón que llegó me la abrió aunque si cerraba y tenía el seguro bien puesto. Después de algunas maniobras peligrosas y 5 minutos perdidos logré continuar la carrera. Ya corriendo por el bulevar independencia, recordé que ahí fue donde comenzaron mis problemas el año pasado, así que está vez a la menor molestia en mis rodillas caminaba un poco, me ponía hielo y seguía… Por ahí hay mucho ambiente y buenos abastos, Dulce y Buck seguían a mi lado. Cruzamos por el centro de torreón y llegando al kilómetro 30 ya sentía los estragos de las horas en las plantas de mis pies… Más adelante Dulce se fue a encontrarse con mis papás y Cinthya. Me preparé mentalmente para entrar a Torreón Jardín, esa parte es dura, ya es de tarde y el sol te da de lleno. Ya con 30 kilómetros de cansancio encima me cuesta más ignorar el dolor de los pies y comienzo un penoso proceso de caminar y correr por toda la curva del campestre. Acá la gente es un poco más opulente, pero echan porras igual que todos los que te vas topando en el recorrido por las tres ciudades. De repente Dulce me alcanza para decirme que Cinthya ya está lista con las vendas que le pedí y preparada para marcarme el paso en los últimos 4 kilómetros. Llegamos hasta donde está Cin, ya me tenía una silla lista y hielo, además, había un abasto con cerveza y me tomé un vaso. Todo el camino me había preocupado por hidratarme y alimentarme bien. Tanto que ya iba bien entripado de agua y bien lleno de comida, estaba listo para dar el último jalón hasta el bosque Venustiano Carranza. Me amarre las vendas en las rodillas y comenzamos, a 8 minutos por kilómetro, luego a 7:30. Entonces llegamos hasta donde estaba mi papá y mi mamá, me detuve a abrazarlos y seguimos. 7:10 minutos por kilómetro, así nos fuimos por toda la Juárez rumbo al bosque, ya en la vuelta al bosque tenía muchas ganas de detenerme y caminar, Cinthya me venía animando todo el camino y Dulce también, yo les quería decir “denle ustedes yo ahorita las alcanzo”. Pero no me dejaron, así seguimos hasta dar la vuelta completa al bosque y cruzar la meta junto con mi esposa…

Rápido me dieron mi medalla y me fui a sentar para quitarme las vendas… Eso fue un error, después de unos minutos ya muy apenas podía flexionar la rodilla izquierda con mucho dolor para ir a recoger mi playera, toalla y kit de recuperación…

En conclusión y comparando con el año pasado; fui más lento, pero me sentí menos lastimado (algunas horas después ya podía caminar medio bien). Este año me dieron menos nervios aunque en realidad no entrené… si no hubiera corrido eso me habría dolido más que mis pies y mis rodillas…

Como entrenar a tu Rocco parte 2: Guardianes del parque

El problema era que mi perro resguardaba su comida de forma exagerada y a veces atacaba mi zapato casi al terminar de alimentarlo.

Para resolver el problema, recurrí a intentar alimentarlo durante los paseos por la mañana y por la tarde.

A los 14 días logramos no tener incidentes de ataque a mis zapatos, ni de “congelarse” y ponerse serio.

Todas las mañanas muy temprano, me levanto agarro mi mochila de pasear perros; donde tengo todas las cosas que necesito para pasear un perro: correa, collar, bolsa con 3 tazas de comida, bolsita de premios con una taza de comida, clicker, bolsas para popó, 2 metros de cuerda de 9mm y un mosquetón.

El proceso:

  1. Levantase y ponerse ropa y zapatos de acuerdo al clima.
  2. Tomar la cuerda de dos metros de la mochila y hacer un cinturón haciendo un nudo bowline para amarrar la cintura y poner un nudo simple con haza en una punta para poder amarrar ahí la correa del perro con el mosquetón.
  3. Salir a con Rocco, poner la mochila sobre la mesa de afuera para sacar el collar, la correa, el clicker y la bolsita de premios.
  4. Esperar a que Rocco se calme y se siente para ponerle el collar y la correa.
  5. Salir a la calle y comenzar a darle comida poco a poco cada vez que hace algo que yo considero que está bien.

Si el perro me espera y me mira, hago un clic y le doy comida. Si el perro se sienta cuando hago la señal de sentarse, hago clic y le doy comida. Si el perro se espera sentado tranquilo mientras pongo más comida en la bolsita de premios, al terminar hago clic y le doy comida.

Así vamos caminando y dejando marcas de olor por todo el parque (nuestro parque ahora). Un día alguien arrojó una botella de vidrio desde afuera de la barda perimetral de la colonia y los dos salimos corriendo hacia donde se escuchaba que estaban las personas que lo hicieron. Se escucharon como niños y los asustamos. Ya que se fueron, seguimos renovando las marcas de olor de nuestro parque.

Empece a leer lo más rápido que pude el libro “Aggression in Dogs – Practical Management, Prevention & Behaviour Modification” escrito por Brenda Aloff. Aprendí que el primer paso era establecer una Marcador de Gratificación (lo que ya estaba haciendo con el clicker), un Marcador de No Gratificación. Esto me ayudaría a establecer un sistema de comunicación con Rocco. Así lo hemos estado haciendo y de pasada también le enseñé a acostarse.

Ya pasaron cinco semanas y Rocco hasta ahora se ha calmado muchísimo, incluso mientras estaba haciendo cuentas para saber cuantas semanas han pasado desde la última vez donde escribí sobre el problema de Rocco, me sorprendí porque ha mejorado tanto que pensé que ya habían pasado unos dos meses. Rocco ya sabe que un clic significa comida, y si hago el sonido “um-um” sabe que no le voy a dar comida y tiene que intentar algo más. También ya sabe acostarse cuando digo “abajo”, cuando voy caminando y el me sigue, se sienta en cuanto me detengo… Todo esto lo ha aprendido en un mes, sacándolo todos los días al menos una hora. Los dos hemos aprendido mucho y el ha logrado comer sin estrés.

Hoy hubo una lección de última hora…  habíamos ido al parque a hacer lo de siempre y a practicar que Rocco me ponga “atención” (cuando me mira a los ojos le hago clic y le pago con su comida), trato de distraerlo moviendo la comida en mi mano y la única forma de que obtenga esa comida es mirándome a los ojos. En fin ya habíamos regresado a la casa y estábamos afuera trabajando con la última bolsa de comida y de repente se me ocurrió tratar de hacerlo que se sentara derecho empujando su cadera con mi pie… lo hice una vez y se sentó derecho, me miró a los ojos (clic y pagué). Volvimos a intentarlo, se sentó de lado y trate de acomodarlo con el pie, no se acomodó, empujé de nuevo y nada, cuando quise hacer mi tercer intento entró en el ciclo de agresión a mi pie, y yo entré en modo “manejo y tratar de minimizar el daño”, de pronto se quedó mirando mi mano por un segundo y perdí una oportunidad de calmarlo, arremetió de nuevo contra mi zapato, Cinthya salió a tratar de ayudarme a distraerlo aplaudiendo y hablandole, me soltó un poco el pié y retrocedí lo que me dejó la correa y arrojé unas pocas croquetas al suelo cerca de el. Se puso a comerlas y cuando terminó le hice la señal de sentarse; se sentó y eso fue todo (clic y pago). Rocco estaba de regreso, como si nada hubiera pasado, como si no fuera el mismo perro que me estaba mordiendo el zapato hace unos segundos. Solo me miraba a los ojos intentando que le diera su clic y su premio. Seguimos con la sesión hasta que se nos terminó la comida.

Un check más a la lista de lecciones aprendidas “no debo empujarlo con el pié” (check!).

En conclusión, en un mes Rocco ha comenzando un camino en el que solo va a mejorar, creo que logramos salir de la espiral auto-destructiva en la que nos tenía el tratar de alimentarlo en un plato.

Dejo aquí una lista de cosas que me han ayudado:

Como entrenar a tu Rocco parte 1 – El problema

El 14 de Mayo de 2018 encontré un perro en la calle. Andaba afuera de mi trabajo; un perro muy bonito y juguetón que a todos andaba siguiendo, pero también bajaba a la calle y se paraba a la mitad esperando jugar con algún carro. No pude ignorarlo por algún motivo y decidí meterme a buscar algo con que amarrarlo (unas agujetas de mis tenis de correr fue suficiente). Ya amarrado le llamé por teléfono a mi esposa para pedirle que si podía llevar un perro perdido a la casa y además que sí podría salirse de su trabajo para llevarlo en la camioneta… Accedió, lo llevamos a la casa y se lo encargamos a Megan que lo recibió muy contenta. Por la tarde después del trabajo les dimos de comer y todo normal. Muchas semanas buscamos a sus dueños, lo paseamos dos veces al día todos los días y por fin me resigne a que no lo estaban buscando y decidí llamarlo Rocco Sifredi porque volteó a verme cuando dije ese nombre. El plan era buscarle un hogar donde pudieran tener un perro de trabajo.

Al día siguiente de llevarlo a casa, por primera vez vimos lo que parecía un pequeño problema. Les servi de comer y Rocco se enojó con su plato y lo atacó. Rego todas las croquetas y prosiguió a comer y de vez en cuando a enojarse con su cola. Así fue varias veces, rompió un plato, compramos otro, le servi el plato poniéndolo dentro de un cajón de madera para que no lo pudiera voltear con la pata. Así comió mas o menos bien un par de días. Hasta que se enfureció suficiente como para levantar el cajón de madera y hacerle unos agujeros con sus dientotes. Todavía no me preocupé, pero ya me comenzó a molestar un poco. Recordé que a JayJay muchos meses le di de comer en el suelo y me pareció buena idea quitar el plato de la ecuación. Le dejé sus croquetas en el suelo y me metí. Otra vez lo escuché gruñendo, ladrando y persiguiendo su cola. Entonces ya se me terminaron los trucos que yo conocía… Había conocido perros que al principio no me dejaban acercarme mientras comían, pero Rocco deja de comer por proteger el alimento.

Comencé a leer y a investigar casos similares y aún no he visto alguno… Rocco es algo peculiar: normalmente es juguetón e inquieto pero si le pones un plato lleno de comida se queda inmovilizado, se le caen hilos de baba, se coloca de modo que el plato quede justo entre sus patas delanteras y debajo de su pecho. Sus músculos de los hombros se tensan y entonces al primer movimiento de su cola grita y trata de morderla (a veces lo logra). Es un perro grande y sus gritos son ensordecedores… Nada lo saca de ese ciclo de gritar y atacar su cola o lo que sea que se acerque a su comida. La verdad me da miedo lo impredecible que parece todo el ritual.

Esas primeras veces que vi todo el ciclo de principio a fin, lo único que se me ocurrió hacer fue tragarme el miedo y comenzar a recoger las croquetas regadas una por una (las que estaban más lejos de él). Al verme juntar las croquetas el se pone a comer todas las que puede lo más pronto posible y poco a poco se las voy poniendo cerca en montones pequeños. Esto no es más que lo único que me queda por hacer una vez que todo se salió de control.

Leyendo libros y posts en internet sobre “resguardo de recursos”, encontre algunas sugerencias y comencé a darle de comer en su plato pero sin soltarlo, todo el tiempo sosteniéndolo y esto me funcionó bien hasta el punto de que comía bien si yo solo sostenía una orilla del plato con la punta de mis dedos. Durante estos ejercicios llegó a tirarme una mordida a la cara que logré esquivar, un par de veces me mordió el brazo sin hacer mucha presión. Solo trataba de asustarme para que no le quitara su plato de comida antes de terminar. Le perdí el miedo a las mordidas y seguimos trabajando. Y entonces llegamos a una variante nueva del problema… Comenzó a atacar mi zapato, gruñendole y mordiendolo… A veces llegó morderlo fuerte, sin lastimarme pero ya se sentía como una mordida de verdad. Recordando las veces que ha sucedido eso, siempre era casi al terminar su comida cuando estábamos cerca de la puerta que da a la calle y casi siempre yo lo veía ponerse “serio”, pero como ya estábamos por terminar el plato trataba de ignorar la señal y terminar pronto las últimas croquetas. De ahí pasamos a darle de comer directo de mi mano, y funcionó igual de bien que lo de sostener el plato, y ya nunca me mordió las manos. Pero, después de un mes los ataques a al pie izquierdo regresaron…

Ya pasaron 9 meses desde que lo encontramos y después de unos cuantos libros más; comenzamos un nuevo ejercicio… Le llevo su comida a sus paseos diarios y se la voy dando a cambio de caminar tranquilo, otro puñito a cambio de sentarse, un poco más por voltear cuando le digo su nombre, hasta que el termina su porción…

Apenas van tres dias, pero en ningún momento se me ha puesto serio y lo veo muy contento y tranquilo, disfrutando su comida sin estrés. Y Eso es todo lo que quiero para el…

Unas fotos que le tomé cuando lo amarre con las agujetas para buscar a su dueño que nunca lo buscó…

Zona Extrema-Guillermo Costecho (5.9?)

El jueves 19 de julio (ayer), mi esposa Cinthya me preguntó si quería ir a escalar saliendo del trabajo. Obviamente… puse cara de perro contento. Llegando a la Huasteca nos dirigimos directo a la Zona Extrema porque ahí hay unas rutas largas y yo quería trabajar en mi resistencia. Elegí dos rutas fáciles dos 5.9 y tentativamente subiría otra ruta más dificilita. La primera ruta salió bien y rápido. Para la segunda nos fuimos a la pared principal, la chida, donde aprendí a escalar y donde todas las rutas eran 5.8 si se me ocurría preguntar el grado hace uno 5 años. Es una grieta muy padre, en algunas secciones la piedra es parecida al mármol y no regala mucha fricción otras partes si dan fricción pero son totalmente planas casi sin ninguna debilidad o defecto que utilizar para agarrarse. Eso te deja con la grieta como única opción. Para enclipar la primera placa tienes que subir a un escalón alto, meter la mano en la grieta y cerrar la mano para formar un puño y este se queda bien atorado ahí dentro, con eso ya no te caes y puedes alcanzar la protección. Las primeras 4 placas tienes que hacer movimientos similares pero ya sin utilizar el puño, ahí lo que se tiene que hacer es meter la mano hasta los nudillos, juntar los dedos y girar un poco la mano para que los dedos se atoren la grieta. Para los pies vas encontrando algunos salientes de la pared en el filo de la grieta y otros en la pared de la derecha que tiene algunos huecos y regletas pequeñas. Ya para ese punto yo estaba pensando que la ruta no es de grado 5.9, ni de chiste. Me duelen los pies, me puse unas gatas (zapatos de escalar) que normalmente no uso porque me aprietan un poco. El pie izquierdo es el que más me molesta, los brazos ya los siento llenos de ácido láctico… Eso se calma rápido tomando descansos donde se puede. “Esta ruta no era tan difícil… O yo escalaba mejor?” Ya mi dedo pulgar está totalmente entumecido, duele aunque no lo use para pisar y cuando lo uso no logro sentir si ya está apoyado o no, así que me aseguro de que estoy pisando observando la posición del pie cuidadosamente. Comienzo a esforzarme para no pensar en el dolor, ya pasé la parte más dificil, no importa si las placas nuevas que pusieron están todas 15 o 20 centímetros más a la izquierda y más arriba, es la misma ruta solo tengo que aguantar. yo quería una ruta larga y estoy practicando aspectos importantes, resistencia (al cansancio y al dolor) “Tommy Caldwell aguantó dos noches colgado en Línea de Eleganza en Fitz Roy y sin sleeping bag, yo puedo aguantar un poco de dolor”. Me concentré en los movimientos que tenía que hacer para subir un poco, cada que subía un poco encontraba mejores agarres, hasta que llegue la reunión (el final de la ruta). Me quité el zapato izquierdo y sentí como regresaba la sangre a mi pulgar… Fue un buen entrenamiento y esa ruta no es un 5.9 😑

Un día normal

En un día normal nos preparamos para acampar, tratando de anticipar nuestras necesidades más básicas y también las de Megan y Rocco (nuestros perros). Salimos rumbo al destino que se nos antoja. En este día normal vamos a acampar en la huasteca, cerca de la Zona Extrema. Al llegar la noche sacamos nuestras lámparas y comenzamos a montar el campamento. Tenemos que amarrar a Rocco y a Megan porque Rocco es nuevo con nosotros y muy aventurero (Megan lo sigue a todas partes). Hay problemas a la hora de comer de los chuchos porque a Rocco le gusta proteger su comida a costa de todo. La noche no es nada fácil. Al estar cerca de la carretera descubrimos que por las noches hay bastante tráfico en la Huasteca. También hay perritos que acostumbran buscar comida; Rocco y Megan se ponen a cuidarnos con muchos ladridos. Los problemas siempre siguen su curso tan imparable como el agua y sólo tenemos que buscar las soluciones. Por la mañana Megan y Rocco despertaron muy tranquilos. Comenzaba a clarear el día a las 6 de la mañana y comenzamos a salir de las garras de los sleeping bags. Nos preparamos algo de comida y el resto de la mañana nos pusimos a escalar muchas rutas fáciles. Solo es un día normal con mi esposa y mis perros.