Maratón LALA 2018 reporte de carrera

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Video Maratón LALA 2018

El proceso comienza con el traslado a Torreón. Normalmente vamos en la camioneta cuando viajamos a Torreón, pero esta vez sabíamos que ni Cinthya ni yo estaríamos aptos para manejar después de la carrera. Candi nos hizo el favor de pasar a nuestra casa por nosotros. Así que saliendo del trabajo el viernes es fuimos a comprar los boletos de autobús. Compramos boleto para el viaje de las 23hrs. Nos fuimos rápido a la casa para dejar todo listo (dejarles comida y agua a los 7 gatos y a la perra) preparamos nuestras cosas para el viaje y llego candi por nosotros.

Ya en la central esperamos nuestro autobús, una señora de ómnibus nos trató muy cordialmente cuando le preguntamos si había llegado ya nuestro autobús. En el viaje vimos unas películas y nos quedamos dormidos. Ya casi llegando a Torreón yo desperté, supongo que todavía traigo programado el viaje de tantas veces que lo he realizado. Llegamos a las 3:30am. El cajero Bancomer de la central ya no esta y ninguno de los dos traía efectivo. Decidimos caminar los 20 minutos que son desde la central a mi casa. Llegamos a las 4am y nos acostamos a dormir un rato.

Yo desperté a las 9 y salude a mi papá y a Dulce. Se andaban poniendo de acuerdo para ver quien nos llevaba a recoger el Kit y habían quedado que Dulce nos prestaría su carro, solo teníamos que llevarla al trabajo. Entonces la llevamos, compramos los boletos de regreso a Monterrey, regresamos a la casa para almorzar barbacoa que compro mi papá. Cinthya se cambio y nos fuimos a por el número y kit de la carrera. Mi papá me encargo dos playeras de las que estarían vendiendo para la gente que iba a echar porras. Unas playeras en varios colores con mensajes de aliento que costarían 55 pesos.

A las 12 llegamos a plaza 4 caminos y encontramos un espacio libre en la esquina más lejana del estacionamiento del nivel 1. Llegando al nivel 2 nos recibieron unos voluntarios y nos indicaron que teníamos que pasar a llenar la carta responsiva antes de formarnos para el registro y así lo hice. La fila duró unos 15 minutos en lo que llegamos al registro y la persona que me entregó el número fue de lo más amable que yo haya visto jamás. En fin, me explicó que tenía que pasar por los stands de la feria deportiva y al salir de ahí me entregaban el kit con los regalos de los patrocinadores.

Dentro de la sección de patrocinadores había muchas ofertas en productos Garmin, geles, ropa, calzado y más. Yo me compre unos geles para la carrera y pasé a comprar las playeras que me pidió mi papá. Ahí tuvimos una gran prueba de paciencia con tres señoras que pedían ver las playeras en todas las tallas y colores. Una señora pidió ver todas y al final no compró nada… Logramos comprar nuestras playeras y pasamos a recoger el kit, ahí fue muy rápido, te formaba en la fila de la talla que querías y te entregaban tu mochila con todos los artículos: chaleco, calcetines y otras chucherías.

Ya solo faltaba esperar las 5:30am del domingo. Me fui a dormir s las 9 del sábado y me desperté a la 1am, a las 3 y ya a las 5:30.

Me levante, fui a darme un baño rápido y comencé a vestirme y hacer todo el ritual de amarrar los tenis, untar la vaselina o crema y a peinarse. Terminando el ritual Cinthya, mi mamá, papá y Dulce ya andaban cada quien haciendo lo que tenía que hacer. Como abejitas en una colmena. Nos subimos al carro y Dulce emprendió el camino al parque industrial lagunero en Gómez, cruzando el río. Había bastantes carros por la Diagonal Reforma para ser Domingo a las 6:00 de la mañana, muchos carros llenos de gente con ropa deportiva y cara de susto, enfoque o alguna combinación de eso.

Llegando a la salida comencé a estirar un poco y platicar. Ya estaba listo para lo que sabía que sucedería (entrar en modo supervivencia). Gratamente me encontre a Laurita calentando, una muy querida amiga del Tec, más bien de Grupo Kuira.

Nos despedimos porque ya tenía que ir a formarme, una beso a Cinthya y abrazos a mi mamá, papá y hermanita. Camine a la multitud, había unos guardias cuidando que todos los que entraríamos al área de salida portaramos números de corredor. Estaba en un mar de gente, muchos caminaban pero yo no sabía a donde, había filas de 30 personas en cada baño y de pronto todos comenzaron a moverse en una dirección mientras se escuchaba el himno nacional mexicano un chavo con máscara de luchador grita el nombre su amiga con todas sus fuerzas y la busca con la vista, ella contesta pero no se distingue de donde viene su grito. Ya todos inmóviles esperando alguna indicación y de pronto se escucha una cuenta regresiva 4, 3, 2, 1 comienza el Maratón LALA. Supongo que los del frente del pelotón arrancaron corriendo de forma muy emotiva, a los demás nos toca caminar poco a poco rumbo a la línea de salida, eso me da tiempo de preparar mi reloj. Tres o cuatro minutos de caminata y ya por fin me toca cruzar la salida y siento ganas de llorar, hay mucha gente gritando, apoyando, tomando fotos, flashes por todas partes y selfies para todos. Trato de ir despacio pero el río de gente me lleva más o menos a 6 minutos por kilómetro pronto se comienza a abrir espacio y bajo a 7 al menos durante el primer kilómetro. Vamos todos rumbo a Lerdo, cada metro del recorrido hay gente apoyando. Señoras, niños y familias enteras. Algunos esperan a sus conocidos otros solo apoyan al que se deje. Entrando a las calles de lerdo ya es más tarde y hay mucha más gente. Trato de gritarle gracias a todos. Me da mucho gusto ver tantos laguneros unidos en un solo objetivo. Para este momento llevo como 7 kilómetros y ya me duelen las rodillas pero puedo moverlas así que no hay problema.

Ya casi al llegar al avión de Francisco Sarabia me doy cuenta que una corredora lleva un rato corriendo adelante de mi más o menos al mismo ritmo, checo el reloj; 6:30 min por kilómetro. Pienso que es un buen ritmo y trato de emparejarme con ella pero en cuanto me alineo pega dos o tres patadas para adelantarse, entiendo y me quedo atrás, saluda ella a sus conocidos y al dar la vuelta para regresar a Gómez y la pierdo de vista. Voy por el boulevard Miguel Alemán otra vez, sigue mucha gente acordonando las calles, son tantos que no se notan los contextos sociales. Ya casi llegando a la torre Ifel 🗼 está apoyando mucha gente, un señor y su hijo bajan rápido de una bicicleta y le dan agua a su corredora, otros niños de otra bici nos dan agua a los demás.

Ya veo el monumento a la toma de Torreón que desde Gómez atinaron cañonazos al banco y casino del centro de Torreón, allí comienza uno a cruzar el Puente plateado sobre el padre Nazas (nuestro río seco). Ahí en mero puente hay gente trepada tomando fotos y apoyando. Ya casi saliendo del puente veo una fotógrafa y trato de acercarme para salir chido otra chava piensa lo mismo me anda tapando y de pronto escucho gritos desenfrenados “ahí va! Uriel! Venga! Tu puedes!” quien más puede ser? No los esperaba ahí, casi automático levanto las manos y les sonrio con toda la ilusión del mundo y los escucho reír porque no me vieron venir. Sigo sin detenerme y damos vuelta para Constitución. Sigo concentrado en dar pasos bien centrados, parece que así no me duele. Escucho que alguien atrás de mi viene platicando muy fresca, y cada vez se escucha más cerca. La voz es muy familiar y casi estoy seguro que es Laurita, y si era Laurita “vas con muy buen paso Laurita” le digo,ella contesta y sigue adelante. Pasando prolongación Colón escucho gritos de nuevo, “ahí viene ya!” es Dulce, veo a Cinthya muy feliz de verme, mi mama sale del carro y yo me voy acercando a ellas, le doy la mano a Cinthya y a mi mamá, me sigo adelante y regreso a la sombra. Que loquillos, unos 5 kilómetros más adelante ya me comienza a doler más las rodillas, ahora si me duele flexionarlas. Damos vuelta y tomamos Independencia. Aquí ya no hay sombra y el sol está sabroso, eso no me apura, ojalá ese fuera mi problema. El dolor más el cansancio comienzan a doblar mi voluntad… Quiero detenerme, y solo me resisto unos cuantos metros, caminando no duele nada, solo el orgullo. Me detengo y estiro, doblando las rodillas siento que se me van a romper, pero se que no será así. Sigo adelante, o al menos intento. Todo el independencia camine como un kilómetro, estire como 4 veces y de pronto ya podía correr de nuevo, pasé por la plaza mayor y le dimos hasta la plaza de armas. Por ahí en la plaza de armas me grito un compañero de la universidad “vamos Homie!” era el gemelo malo. De ahí hasta el bosque fue un tramo duro, en el centro no hay tanta gente apoyando y pesa bastante, algúnos se iban quejando de que no había agua en ese tramo pero la verdad es que no era tan largo, solo que parecía más largo sin las porras cada metro. Ya casi llegando al bosque son 30 kilómetros, que chido ya solo 12 kilómetros y llegas. Y en esos doce kilómetros pase más dolor, tristeza, sufrimiento que en los primeros 30. Mis pies no estan acostumbrados a tanto golpe contra el asfalto, los metatarsos de los meñiques del pie los siento como si se fueran a partir en algún paso. Así que caminé, otra vez. Camine más, por todo Torreón Jardín. Acá ya había porras, muchos perros bonitos aprovechando las calles cerradas. Llegando al campestre la Rosita comenzaron a salir muchos carrito de golf de todo tipo, normales, con música y uno con rines de aluminio. Aquí se nota la opulencia, pero igual salen a apoyar y otra vez siento emoción por ver como no importa por donde pasas, todos son laguneros y les gusta animarte a seguir adelante. Un señor se la está cotorreando echándole agua a los corredores con la manguera de su casa. Se ríe el muy cabron, pero sentimos rico y hasta le agradecemos. Ya más adelante siento que me van a reventar los pies, pasando la porra del colegio alemán me tiro en una banqueta. Ahí tirado veo a un niño dar la vuelta y me dice “vamos ya te falta poco” quiero contestarle pero no puedo mientras me pongo de pie, para agradecerle le toco el hombro y medio digo “gracias” y el me contesta con más ánimos y unas palmadas en la espalda, su cara feliz me hace recordar que más adelante voy a estar feliz, sigo adelante y corro porque ya quiero llegar a donde le dije a Cinthya que me esperara. Llegando a paseo la Rosita esta Cinthya! Como 800 metros antes de lo que yo esperaba, se me salen las lágrimas. Desde hace una hora sabia lo que le iba decir cuando me preguntara que como venía. “La putiza de mi vida” esa fue la respuesta. Le dije que ya no podía correr, era verdad. Tenía que parar de vez en cuando y luego ya podía seguir. Ella me dice mira ahí está Dulce, mi hermanita me grita con muchas ganas y yo le quiero gritar también y agradecerle que se esperó hasta verme para luego ir al trabajo. No pude gritarle, solo dejé caer lagrimas de gusto. Más adelante Cinthya me dice que del lado izquierdo esta mi papa y del otro lado mi mamá. Los veo, escucho sus voces y trato de sonreír y hacer señas cuando menos.

Cinthya me acompaña el resto del camino y va apoyando a todos, quisiera poder ir más rápido para que no le de tanto el sol. Por ahí veo de nuevo a la corredora que me marcaba el paso al principio de la carrera y a todos los que íbamos sufriendo juntos desde el kilómetro 25 en adelante, el pelotón de los mártires. Ya solo faltan dos kilómetros y de repente ya llegamos al bosque, solo hay que darle la vuelta, es odioso saber cuanto falta. En la recta final Cinthya busca por donde salir y yo sigo adelante ya sin pensar mucho, solo veo la meta. no quiero cerrar fuerte, quiero llegar nada más. Llegué. No lo hice solo, me cargaron mis padres, mi hermana y mi Viki. Gracias. Gracias a todos los que estuvieron todo el domingo animando a los que sabíamos que no estavamos listos pero fuimos de todas formas. Gracias por esa experiencia de vivir La fiesta Lagunera. Vencieron al decierto cultivaron el espíritu. Es la tierra de los grandes esfuerzos y eso es lo que fuimos todos a hacer. Más de 5600 personas dejando todo su corazón y sudor, porque esa tierra es lo que pide. Dale lágrimas, dale sangre y dale sudor. A cambio te regala fuerza de espíritu.

De pronto me dolía mucho…

Hace tiempo cuando comencé a entrenar, preparandome para mi primera carrera de ultradistancia (50k Cañon de Mariposas) me ocurrió algo curioso al cambiar de tenis para correr. Ya había logrado entrenar 5 días a la semana por 6 semanas y aún lo hacía con mis viejos y confiables tenis Ascics que aprendí a amar cuando jugaba Volley-Ball, hace muchos años cuando eran los tenis con la mejor suela y además eran super baratos. Ya estaban rotos, tenía más de 2 años con ellos y decidí ir a buscar algo más moderno.

En el outlet de innova sport de Humberto Lobo me encontré con una marca que era poco familiar para mi. Me la habían recomendado y yo había leído muy buenas cosas de ella en Internet, la marca es Newton (también el nombre me gustó) me los medí y me gustaron, nunca había pisado algo tan suave. Comencé a usarlos para caminar por una semana antes de correr con ellos.

Llego el momento de correr con mis Newton y me fue bien, seguí entrenando como lo había venido haciendo, ya faltaba poco para la carrera y de pronto comencé a sentir que mi chamorro se iba tensando cada vez más hasta que ya no podía correr, ni caminar.

Pensé que había entrenado de más, descanse una semana y trate de correr 5k con mis tenis nuevos otra vez y al kilómetro 2 ya no podía más. Volví a reposar y para esas fechas llegaron mis tenis nuevos para trail, unos adidas Terrex que tenían una suela similar a la de los ascics. Los estrené con 20 kilómetros de asfalto y nada de dolor. Para la siguiente semana ya pude correr sin dolor con mis Newton, pero en distancias largas sentía la tensión en el chamorro de mi pierna izquierda. Logré llevarlos hasta 30k dos veces antes de la carrera.

En ese entonces no logré descifrar porque me pasó eso y no volví a sentirlo hasta el año pasado cuando comencé a correr en huaraches Tarahumara. Pregunté a mis compañeros del equipo Kamargs que ya tenían mucha más experiencia corriendo en huaraches y la respuesta fue rápida y concisa : “si, es normal. Eso siempre pasa cuando cambias a calzado con menos Drop”.

Si, así de fácil. La diferencia entre la altura de tu calzado afecta a los músculos de los chamorros. Les exige más elongación cuando esa diferencia de altura entre el area de los metatarsos y el talón es menor.

O esperas la adaptación o cambias los tenis. Yo me aguante sin querer…

Si acostumbras usar zapatos o zapatillas con tacon alto seguramente los músculos de tu chamorro son más cortos que si no usaras esos taconsotes.

Forerunner 35 reemplazo de correas

El Forerunner 35 de Garmin es un buen reloj. Lamentablemente por azares del destino el sujetador de la correa del mio se rompió y me vi en la necesidad de buscar un reemplazo. Pe se que sería fácil… 😁 pero no, no lo es. No encontré ni siquiera las correas completas para este reloj (el cual venden con correas de muchos colores). Solo que en Monterrey no las encontré de venta por separado. Así que pensé pedirlas por Internet y que sorpresa me llevé al ver que tampoco Garmin las vende por internet. Todo lo que encontré fueron unas imitaciónes de china en Amazon de Estados Unidos a 9 dólares. Así que las compre. Me llegaron muy rápido y sin problemas.

El kit incluye las correas, tornillos y herramienta para realizar el reemplazo.

El reemplazo es fácil, quitas los tornillos y jalas las correas con cuidado, las correas tienen unos clips que las aseguran al reloj y al quitarlas y colocarlas hay un poco de resistencia.

Al final me di cuenta que las correas chinas aún y que se ven bien y son funcionales, no son como las originales y siendo que las mías no tienen nada malo (solo me faltaba el sujetador) , terminé por quitarles el sujetador y seguir usando mis correas hasta que se acaben y me quedé las chinas de repuesto para el futuro.

21km Carrera Tarahumara 2018

Hace 5 años en 2013 me inscribí a la versión 5k de esta carrera. Entonces, yo no corría ni entrenaba. Pensaba que las distancias mayores a 1600 metros no eran para mí. De verdad lo creía con mucha convicción… Muchas cosas an pasado y mis creencias an cambiado. Hoy corrí la versión de 21 kilómetros por segunda vez en mi vida. En 2017 llegué a la carrera sin saber como administrar mi energía corrí muy bien los primeros 5 kilómetros y luego me desinfle por completo.

Este año aún y que no me he preparado a conciencia llegue con más experiencia y un mejor plan. Ese plan era correr los primeros 10 kilómetros en una hora y después acelerar poco a poco hasta completar la segundaitad.

En la ejecución del plan las cosas salieron mayormente bien:

En los primeros cinco kilómetros Cinthya y yo arrancamos casi al final de la manada. Íbamos tranquilos a un paso constante de 7:30min/km el primer kilómetro, pasamos a 7:00min/km los siguientes dos y los kilómetros 4 y 5 los corrimos a 6:45.

La siguiente etapa era completar los siguientes 5 kilómetros a un paso cómodo para mí y que según yo, era ligeramente abajo de 6:00min/km y así fue.. 5 kilómetros a un ritmo por debajo de 6min/km.

La tercera y última etapa era liberarme poco a poco para hacer cada kilómetro más rápido que el anterior hasta que mi corazón llegara a latir cerca de los 188 latidos por minuto y de ahí en adelante mantener el ritmo. Todo iba saliendo muy bien, cada kilómetro soltaba un poco más las piernas y yo seguía sintiéndome bien oxigenado y podía respirar tranquilo. En el kilómetro 14 iba a ritmo de 4:52 min/km. Sintiendome super bien, ya mi corazón iba latiendo a 184 latidos por minuto y sabía que eso es más o menos lo máximo que puedo mantener hasta el final y ahí fue donde llego una etapa improvisada…

La última etapa de la carrera que no había planeado era una de supervivencia. Al ver que mi corazón ya estaba latiendo en el rango que yo quería decidí terminar la carrera a ritmo de 5min/km. Lamentablemente, las piernas cedieron a la fatiga. No he fortalecido mis cuádriceps y se cansaron antes de lo que yo creía… Mis rodillas comenzaron a dolerme muchísimo. Del kilómetro 15 en adelante cada vez iba más despacio, hasta llegar a ritmo de 6:32min/km en el kilómetro 20… Ese 20 fue el más doloroso y el 21 fue el más triste porque ya no pude cerrar fuerte, solo aguante el dolor y llegué trotando.

Al final me gusto la carrera y disfrute cada etapa… Me di cuenta que mi flojera de no fortalecer me costó más de 5 minutos en mi tiempo… Pero llegué muy fresco, eso me dice que tengo un buen motor (el corazón) y le puedo llevar oxígeno con mucha eficiencia a los músculos.

El tiempo de chip: 2 horas 5 minutos y 4 segundos

En la actividad de strava salió:

Mejor 5k: 24:55

Mejor 10k: 52:24

Y mejor medio maratón: 2:04:26

Ver actividad en este link de aquí.

Que padre pero yo no puedo

A lo largo del tiempo he escuchado y he dicho “que padre, pero yo no puedo”. En los últimos tres años lo he escuchado más en respecto a correr. En Febrero de 2014 decidí inscribirme a la carrera de 5k que organiza Home Depot cada año en apoyo a la Fundación Tarahumara gracias a la insistencia de una gran amiga que hasta ahora le agradezco. La razón era que yo quería escalar mejor y uno de los consejos más básicos era “mejora tu composición corporal” y pensé que corriendo carreras los fines de semana lo lograría. En ese momento de mi primer carrera mucha gente comenzó a decir “que padre, pero yo no puedo”; porque son muy temprano, porque no corro ni a la esquina, porque no me gusta pagar por correr, porque no es para mi, porque no estoy loco, porque mis rodillas, porque es aburrido y porque no. Y todas esas razones son las mismas por las que yo no entrenaba para las carreras… Un año despues, un día alguien me comento de las carreras en montaña y la verdad eso sonaba muy bien, correr en un lugar que me gusta muchísimo… Casi perfecto, lo malo es que se trataba de distancias de más de 42 kilómetros. “Ultramaraton”, hasta el nombre suena a que te va doler mucho. Y esa persona que sembró en mi la semilla acerca de las carreras en montaña me regaló algo que me acompañará toda la vida. El gusto, la convicción de mejorarme a mi mismo solo para mostrarme que cualquiera puede terminar un Ultramaraton; comencé a entrenar. Tres días por semana después del trabajo. no era mucho pero suficiente como para aprender algunos límites de mi cuerpo. Y así, con un poco menos de sobrepeso, mejor condición y una mentalidad diferente. Termine mi primera carrera de 50 kilómetros. Nadie te va poder describir lo que se siente llevar tu cuerpo y tu mente al borde más cercano de su máxima capacidad. Pero cualquiera te puede confirmar que es asombroso y que esos límites están más allá de cuando tu cuerpo te dice que ya no puedes, y aún más allá de cuando tu mente comienza a pedirte que te rindas. Tu límite se encuentra mucho más allá de las lágrimas y del dolor, tu límite lo puedes encontrar una vez que te destruiste física y mentalmente. Es ahí que encuentras algo que no sabías que tenías. Días o semanas después te recuperas y es seguro que no eres la misma persona que pulverizaste, ahora eres diferente y te quedas tan solo con una nueva frase cada que vez que te enteras de algún reto nuevo: “que padre, yo quiero hacer eso” y una nueva incertidumbre “¿podré hacerlo mejor?”

Un mapa extraño que ilumina al mundo

Mucha gente ya conoce Strava y mucha gente ya sabrá que en Strava hace algunos años los ciclistas, corredores, nadadores, snowboarders, atletas en general que practican diversos deportes de forma recreativa, profesional y hasta olímpica de todo el mundo an ido compartiendo detalles de sus actividades en Strava.com. Esos detalles son las rutas recorridas, mediante un registro de puntos GPS (latitud y longitud), también la velocidad en diferentes secciones de la ruta, referencia de altímetro y hasta fotos del recorrido antes, durante y después de terminado el entrenamiento. A los atletas les sirve para visualizar su desempeño en la actividad y también pueden comparar y agrupar actividades para analizarlas y realizar ajustes en sus planes de entrenamiento.

Strava que gana? Nada… No es verdad. strava gana muchos datos (billones y billones de registros de actividades). Ya todos saben que la información es poder, pero antes de obtener ese poder primero hay que recolectar los datos crudos. Ya que tienes los datos entonces puedes agruparlos, ordenarlos y extraer valiosa información.

Y después, ya que tienes mucha información y mucho poder… Puedes hacer lo que todos hacemos todas las noches… “Tratar de conquistar el mundo Pinky”. Eso ó le empiezas a vender servicios a empresas y gobiernos. Strava tomó toda esa información y creó un mapa de calor donde se visualiza los lugares donde la gente practica diferentes deportes. Entre más actividades se realizan por una calle más “caliente” se ve esa calle en el mapa.

En la siguiente imagen pueden apreciar parte del área metropolitana de Monterrey…

Mapa de calor Monterrey

Para los que les da miedo compartir sus datos. Strava te permite optar por no incluir tu información en su set de datos mediante diferentes configuraciones como Actividades Privadas, Actividades dentro de la zona segura configurada por usuarios y mediante la configuración específica donde le dices a strava que no quieres que incluyan tus datos en sus servicios a terceros.

El mapa está hecho con:

  • Mil millones de actividades
  • 3 trillones de puntos de latitud y longitud
  • 13 trillones de pixeles
  • 10 Terabytes de datos crudos
  • Suma total de 27 mil millones de kilómetros
  • 200 mil años de tiempo registrado en las actividades
  • 5% de la superficie del planeta cubierta por cuadrícula

Que loco, no?

Haz clic en el siguiente link para ver el Heat Map (si quieres, si no pues no)